El
masaje facial consiste en la realización de una serie de maniobras aplicadas de
una manera superficial ó profunda, según las necesidades de cada persona,
con el fin de obtener determinados efectos como: relajación, activación de la
circulación sanguínea y linfática , mejora del estado general de la piel, etc.
El masaje facial es una de las técnicas más empleadas en los
tratamientos
estéticos porque consigue efectos muy importantes, como son:
- Relajar y proporcionar una gran sensación de bienestar
- Mejorar el color y aspecto general de la piel del rostro
- Ayudar en la penetración de los diferentes cosméticos
- Mejorar la circulación sanguínea y linfática
- Mejorar el tono muscular y aliviar las tensiones musculares
- Prevenir y tratar síntomas producidos por el envejecimiento cutáneo